Frecuencia de muestreo y profundidad de bits: 44,1 kHz, 48 kHz y 24 bits
Al grabar aparecen valores como 44,1 kHz, 48 kHz y 24 bits. La frecuencia de muestreo describe la resolución temporal; la profundidad de bits se relaciona con la amplitud.
Frecuencia de muestreo
Indica cuántas veces se mide el sonido por segundo: 44.100 a 44,1 kHz y 48.000 a 48 kHz. Una cifra mayor también aumenta datos y carga del ordenador.
Profundidad de bits
Se relaciona con la precisión de amplitud y el margen dinámico. En producción, 24 bits permiten mantener precisión con una entrada moderada y evitar el clipping.
Elegir entre 44,1 y 48 kHz
44,1 kHz es habitual para música y CD; 48 kHz, para vídeo. Si hay especificaciones de colaboración o entrega, respétalas.
Una cifra mayor no siempre es mejor
96 kHz puede tener ventajas, pero aumenta CPU, almacenamiento y carga de plugins. Mejorar sala, micrófono, interpretación y mezcla suele influir más.
No cambiar a mitad de proyecto
Cambiar la frecuencia puede causar problemas de velocidad, duración y sincronización con archivos externos. Defínela al crear el proyecto y mantenla desde la grabación hasta la exportación.
Un punto de partida
Empieza con 44,1 kHz/24 bits para música o 48 kHz/24 bits si también trabajas con vídeo. No lleves los picos al límite: deja aproximadamente −12 a −6 dBFS en las partes fuertes.
Si necesitas otro formato final, conviértelo al terminar con los ajustes adecuados. Subir las cifras no añade información que no estaba en la grabación.
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